Ingredientes para una persona:
- Una fajita
- Tomate frito
- Queso gouda
- Atún
- Cebolla
- Orégano
Elaboración:
La receta es muy muy sencilla. La fajita servirá de masa y tras el horneado quedará fina y crujiente, dándole un toque que ninguna masa congelada puede dar.
Primero extiende el tomate frito sobre la fajita, a continuación añádele el queso gouda y la cebolla picada. Después añádele el atún y el orégano al gusto.
Por último, hornea la fajita-pizza unos 7 minutos a 220º. Cuando los filos estén dorados la pizza estará en su punto.
Aún más fácil:
- Si tu casera es una rácana y no te ha puesto horno o si simplemente tus compañeros no lo han limpiado, puedes usar el microondas. No queda igual de crujiente, pero puede valer.
- El atún puede ser sustituido por salchichas, otro gran clásico del mundo universitario. También puedes usar sobras, como jamón de york, pavo, pollo, etc.
- Si no tienes queso gouda puedes usar queso rallado de toda la vida.
Curiosidades:
- Lo mejor de usar fajitas en vez de base de pizza congelada es que son más socorridas. Lo mismo puedes usarlas para hacerte un taco mexicano que para hacerte un rollo con verduras que puedes usarla para hacer esta receta.
- Sale mucho más barato y es mucho más sano comprar los tacos de queso (cheddar, gouda, maasdam...) y rallarlo con un rallador (en ikea lo encontrarás a 0'99€, y en un bazar lo puedes encontrar por ese precio) que comprarlo ya rallado. Además estos quesos en bolsitas ya rallados suelen contener sucedáneos y almidones. En próximas entradas os contaremos los beneficios de tener un rallador en casa.
